Las fiestas de Navidad son un rito de paso y se refieren al fin de algo viejo y el nacimiento de lo nuevo. En el cristianismo se representan con el nacimiento del niño Jesús, pero tradicionalmente se tomaba como referencia el Sol. No en vano, a partir del 21 de diciembre las horas de sol toman terreno poco a poco a la noche. A lo largo del año, hay otros hitos que sirven para marcar tendencia. En este artículo te explicamos como aprovechar las energías del Año Nuevo para tomar impulso.

Año Nuevo, cambio de energía

En cualquier cosmovosión, el fin del año representa el momento de hacer balance. Se deja lo viejo y, de esta forma, se apuesta por nuevas maneras de hacer las cosas. Las fiestas navideñas combinan dos circunstancias, en principio contradictorias. Por un lado, el recogimiento y reagrupamiento de los seres queridos. Otro aspecto igualmente es la oportunidad de cerrar ciclos y abrir otros nuevos.

Un caso recurrente es el de los nuevos propósitos para el Año Nuevo. En principio, esta filosofía está bien… si se sostienen en el tiempo. Si bien es cierto que nuestra psique va a estar más abierta, a priori, a estos cambios, no lo es menos que tenemos que poner de nuestra parte. Dejar de fumar, hacer ejercicio o emprender unos estudios son algunos de los casos recurrentes.

El motivo es bien simple: el cerebro está conectado a los cambios de ciclo climáticos y a las convenciones culturales. Festividades como la Navidad o San Juan están representando, en realidad, movimientos astronómicos.  Por lo tanto, no ha de extrañar que, de forma inconsciente, los seres humanos adapten su patrón de conducta a estas circunstancias.

Cómo cumplir con mis propósitos de regeneración

Una vez que te hayas planteado cómo cumplir con tu propósito de regeneración, es importante que seas metódico. La energía inicial del Año Nuevo te va a servir para empezar, pero después le vas a tener que dedicar tiempo.

Para ello, te sugerimos que, en aquello que suponga tiempo, hagas una planificación. A largo plazo, lo vas a agradecer porque será más fácil que consolides tus proyectos. La energía bien enfocada va a hacer mucho por conseguir tus objetivos, de manera que te conviene direccionarla. De esta manera, todo resultará más sencillo.

Otro aspecto no menos importante es que las metas que te marques sean realistas. Se trata de que mejores, no de que acumules una frustración que te resulte contraproducente. El Año Nuevo está lleno de grandes propósitos que no se han cumplido. Como lo que conviene es que en marzo sigas en la brecha, ten en cuenta este aspecto.

Conclusión

Desde los tiempos paganos, los cambios de ciclo han servido también para cambiar desde la psique. Por esta razón, y más allá de las creencias personales, son una oportunidad de desarrollo. En Emocodificación y Sanación Genética somos perfectamente conscientes de esta circunstancia y te ayudamos a emprender tus proyectos con garantías. Estamos a tu servicio para darte las claves para tu cambio personal en Año Nuevo.

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