La relación entre corazón y cerebro viene dada porque ambos organismos son imprescindibles para la vida. Están interrelacionados porque sin actividad cerebral no hay vida y tampoco la hay en caso de parada cardiaca prolongada. Conocer cómo funciona el organismo es bueno para tomar decisiones. En el artículo hablamos de cuál ha sido la consideración tradicional y espiritual.

El corazón como órgano central de la vida

Tradicionalmente, se ha considerado que el corazón era el órgano central de la vida. No en vano, se forma antes que el cerebro y es el encargado de bombear la sangre por todo el organismo. De esta manera, comprobar si una persona tenía pulso era (y sigue siendo) la forma de delimitar el fin de la vida. Si bien hoy el principal elemento aceptado por la medicina es la actividad cerebral, no ha perdido importancia.

El corazón es un órgano necesario y ese es el motivo por el que el imaginario popular lo ha representado como centro de la vida. No nos ha de extrañar que, cuando hablamos de amor o sentimientos, nos refiramos al amor.

La actividad cerebral como elemento distintivo

Los avances tecnológicos han permitido detectar si hay o no actividad cerebral. Como es posible mantener durante un tiempo de forma artificial el latido del corazón sin que haya actividad en el cerebro, se ha optado por tomar la muerte cerebral como referencia porque esta es irreversible.

No hay que olvidar que el cerebro gestiona las principales decisiones que tomamos. No en vano, el trabajo de las neuronas sirve para valorar los pros y los contras con garantías. Evidentemente, cuando el cerebro no funciona bien, hay un problema. Una persona deprimida tiene problemas porque las substancias que regulan la actividad cerebral se alteran.

Relación entre corazón y cerebro

La relación entre corazón y cerebro es fundamental en lo espiritual. No en vano, la proyección a nuevos estados de conciencia tiene una importancia capital. Por este motivo, no deberíamos disociar ambos órganos cuando hablamos de espiritualidad.

Hay mucho que descubrir aún. En el caso del cerebro, porque no utilizamos la mayor parte del potencial, dado que lo desconocemos. Cuando hablamos del corazón, porque seguimos sin conocer totalmente las funciones del pericardio. Ambos organismos se retroalimentan, de manera que uno no puede funcionar sin el otro. Conocer esta circunstancia es fundamental para conocer las posibilidades que hay.

En el caso del cerebro, ha habido películas que han planteado cuál seria la capacidad de mejorar. Por lo tanto, estamos ante una situación que ofrece un gran potencial de crecimiento y hay hábitos para mejorar el estado de corazón y cerebro.

Conclusión

El equilibrio entre cuerpo y mente es fundamental, de ahí que sea bueno entender la relación entre corazón y cerebro va más allá de lo físico, sino que tiene otro tipo de implicaciones. No en vano, el desarrollo espiritual tiene mucho a ver con la función de estos organismos. En Emocodificación y Sanación Genética te podemos echar una mano para que cuerpo, mente y espíritu vuelvan a alinearse.

 

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