Escuchar a los demás es importante para tener más información sobre una situación, siempre que tengan algo importante que decir. Ahora bien, ¿cuándo habría que hacer caso? Esta es una pregunta recurrente a la que vamos a dar respuesta.

Hacer o no hacer caso, factores para una detección inteligente

Es bueno que nos preguntemos, antes de nada, si realmente estamos dispuestos a escuchar a los demás. Somos nuestro último juez, cierto, pero no estaría de más plantearnos esta cuestión; así ahorraremos muchos malos entendidos.

Por otra parte, habría que considerar el hecho de que los factores pueden cambiar a lo largo del tiempo o ganar más peso unos que otros. Sea como fuere, tener esta pauta te resultará muy útil. Y, sobre todo, recuerda que eres tú quien decide.

Si pudiéramos resumir los factores determinantes para filtrar las opiniones de los demás, hay que hacer referencia a los siguientes aspectos:

1.      La importancia cualitativa de las opiniones

El argumento de autoridad es importante y, en estos casos, es crucial. La idea es que puedas comprobar si la opinión de tus interlocutores está autorizada o no.

Hay que tener en cuenta que escuchar la opinión de un no entendido es perder el tiempo. Por lo tanto, no estará de más que compruebes si quien habla merece una cierta consideración. Es relativamente fácil enterarse de esta cuestión para, así, prestar tu tiempo a quien realmente valga la pena.

A poco que conozcas tu entorno o que preguntes a otras personas, podrás hacerte una idea de si tienes que escuchar.

2.      Los intereses de la persona que opina

Las opiniones raramente son neutrales y siempre hay un interés, sea este altruista o no. Ignorar este factor puede ser un problema.

Es bueno que consideres si quien te dice algo tiene algún interés patrimonial, sentimental o ideológico en lo que te está diciendo. Si es así, comprueba si ese interés coincide con el tuyo. En caso negativo, desconfía de lo que escuches porque esa opinión está viciada de principio.

Conviene que sepas separar ambas cuestiones para ver que la opinión es realmente de calidad.

3.      Tu experiencia personal

La experiencia personal es imprescindible para que puedas tamizar correctamente un pensamiento. Ver si en el pasado te ha ido bien o mal es una manera de evitar caer otra vez en la misma piedra.

Cuando escuches a una persona, y una vez que compruebes que sabe de lo que habla y que no tiene un interés espurio, plantéate cómo te han ido las cosas antes. No en vano, la experiencia sirve para comprobar aciertos y errores. Esta es, sin duda, la prueba del algodón para ver qué te interesa.

Una vez que tengas esta información y la interiorices adecuadamente, podrás tomar una decisión madura y consciente.

Conclusión

Hacer caso o no de lo que escuches depende de varios factores. En consecuencia, no estará de más que eches un vistazo a estos puntos. En Emocodificación te podemos ayudar a sanar tus heridas del pasado para que seas una persona asertiva.

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