Denominamos ondas cerebrales a los impulsos eléctricos que conectan nuestras neuronas entre . Lo que tienes que saber es que la frecuencia no es siempre la misma y que eso tiene determinadas consecuencias. La información que te proporcionamos te permitirá sacarle el máximo partido a cada estado. Finalmente, te decimos cómo cultivar determinadas habilidades para tu provecho.

Los ciclos de ondas cerebrales: cómo funciona nuestro cerebro

Los ciclos de ondas cerebrales tienen una velocidad variable en función de nuestro estado. Como principio general, hay más velocidad cuando estamos despiertos. En cualquier caso, es conveniente recordar que algunos estados se pueden alcanzar de forma inducida. Te damos más detalles:

Las ondas Gamma se dan cuando hay una frecuencia de entre 30 y 90 ciclos por segundo. Esta frecuencia se da en estados de vigilia y cuando estamos intentando resolver un problema. Es un supuesto, pues, sujeto a momentos de alta concentración.

Las ondas Beta se dan en caso de una frecuencia de entre 12 y 30 ciclos por segundo. Es el estado natural de las personas cuando están en vigilia y en un grado de atención medio.

Las ondas Alfa son una situación que se da cuando la persona está despierta pero relajada. La velocidad es de entre 8 y 12 ciclos por segundo. Gran parte de los problemas de estrés se dan porque la persona no es capaz de llegar a este punto cuando no duerme. En consecuencia, te conviene saber si tú llegas a este estado por méritos propios.

Las ondas Theta son las que se dan cuando hay un estado de sueño poco profundo o de meditación, de ahí que sea normal que se recuerden sueños, traumas u otras pesadillas. La velocidad de este estado es de entre 3,5 y 8 ciclos por segundo. Muchas personas con problemas de depresión tienen un exceso de ondas Theta, lo que les impide estar tranquilos.

Finalmente, hay que hacer mención a las denominadas ondas Delta. La idea es que estas ondas trabajan en estados de sueño profundo y tienen una velocidad de entre 1 y 3 ciclos por segundo. Las personas que llegan con facilidad a este punto tienen un sueño reparador y suelen encontrarse mejor.

Cómo nos podemos sentir mejor

Como podemos ver, los distintos ciclos de ondas cerebrales responden a necesidades específicas. Cuando queremos descansar, la velocidad del cerebro es menor y, cuando necesitamos resolver un problema, esta se acelera. Lo que conviene es que no tengamos una actividad cerebral inusualmente alta cuando tenemos intención de descansar. Para ello, podremos practicar técnicas de meditación que nos permitirán relajarnos y descansar. Esto, a la postre, será positivo para nuestra vida cotidiana, tanto laboral como académica o personal.

Conclusión

Ganar en tranquilidad es fundamental para que todo fluya mejor. Lo que sucede es que a veces hemos adoptado patrones de conducta insanos. El principal problema no está ahí, sino en que no seamos conscientes de aquello que tenemos que cambiar. En Emocodificación te facilitamos herramientas para que tomes consciencia y sanes las viejas heridas. Esto te permitirá recuperar el control de tu vida.

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