Muchas veces se dice que las personas valen más por lo que callan que por lo que dicen. Si bien es cierto que hay circunstancias en las que es inevitable, callar por sistema en cosas que nos afectan no es positivo. Ahora bien, es muy importante diferenciar entre el silencio por cuestiones profesionales o por temas personales. Explicaremos con más detalle de qué manera nos perjudica el silencio y cómo evitar problemas.

Los problemas de callar en el día a día

Los silencios aplicados a las relaciones personales son a la larga corrosivos. Lo cierto es que al principio no lo vemos o no le damos importancia, pero si se trata de vínculos fundamentales, es bueno tener en cuenta lo que sucede. Estos son algunos de los principales problemas que se plantean:

1. Nos guardamos rencor

Uno de los problemas principales es que guardamos rencor por no pode decir lo que pensamos. A la larga, esto puede ser muy negativo para nosotros porque esta ira se manifestará de distintas maneras. Lo podemos comparar con el tapón de una botella de vino espumoso que sale de forma violenta. La mayoría de las personas acaban explotando y actúan de forma que luego se arrepienten. Por supuesto, esta reacción puede ser suficiente para dar por terminada una relación que, por lo demás, valía la pena.

2. Se envenena la relación

El problema de los silencios es que se envenenan las relaciones personales. Normalmente, callamos porque no queremos decir algo que nos desagrada; el problema es que, quien calla, otorga. Si tomamos esta actitud como habitual, lo más probable es que nos distanciemos de forma sutil pero firme. A la larga, esta también es una forma de acabar con la relación, aunque más diplomática.

Saber cuándo callar y cuándo hablar

Si partimos de esta base, es evidente que hablar se convierte en una cuestión importante. Una persona puede callar en un momento puntual porque hablar podría ser contraproducente. Sin embargo, convendrá saber que, a la larga, hay que decir las cosas. Esta es la garantía de tener el tipo de vínculo que realmente deseamos.

Hay quien nos dirá que callar es conveniente para no perder la relación. Pero nosotros preguntamos, ¿Realmente vale la pena a la larga mantener este tipo de vínculos? Si hay un aspecto que destacar sobre los demás en las relaciones humanas es la confianza. Cuando esto no existe, estaremos ante un vínculo hueco.

La asertividad trabaja todo lo relacionado con la capacidad de decir las cosas en tiempo y forma. Hablar cuando procede es la mejor garantía de unas relaciones personales sanas. En consecuencia, es conveniente dar un paso hacia delante para empoderarnos en nuestras relaciones personales.

Conclusión

En Emocodificación y Sanación Genética somos conscientes de las dificultades que tiene callar. Por ese motivo, apostamos por un modelo de relaciones en el que fluya con naturalidad la comunicación. Si quieres saber más de lo que podemos hacer por ti, te animamos a que entres en la página para conocer las posibilidades de formación.

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