La parte oscura existe en todos nosotros y es un error negarla. Uno de los problemas recurrentes radica, precisamente, en que nos cuesta aceptarla y asumir que no va a desaparecer. Aceptar esta parte es fundamental para aprender a aceptarnos y aquí vamos a hablar sobre ello. 

 

La parte oscura, cómo acercarse a ella sin asustarse y entenderla

 

Hacer un apostolado de lo malo no es especialmente sano, pero si hay un elemento peligroso en la vida psicológica es la represión. Al fin y al cabo, separar o vivir en la separación es sumamente insano.

 

¿Cómo reconciliarse con algo que no nos gusta de nosotros mismos? Quizás somos vengativos, envidiosos, mezquinos y somos conscientes de ello. Pues bien, si estás en esta situación, te daré una buena noticia: no lo eres tanto como piensas. Quien realmente vive desde la venganza, la envidia o la mezquindad, no siente que eso sea una anormalidad. El simple hecho de que te hagas la pregunta ya indica un propósito de mejora personal; vas por el buen camino.

 

Aceptar que a veces podemos sentir malos sentimientos nos hace humanos. Y lo que es más, nos ayuda a ponernos en los zapatos de los demás. Los arquetipos de los santos católicos son muy interesantes porque indican un modelo de comportamiento ideal, pero, para qué nos vamos a engañar, son poco realistas. Las buenas personas han sentido odio en algunas ocasiones o rabia, no pasa nada por aceptarlo.

 

La experiencia personal indica que, cuando se trabaja desde la aceptación, gran parte de la incomodidad desaparece. Esa parte que nos daba miedo o que nos aterrorizaba de nosotros mismos se difumina. Y cuando sentimos eso, somos capaces de ser mejores personas y de empatizar realmente.

 

No nos engañemos, pretender ser inmunes a toda emoción negativa es imposible. Y vivirla y sentirla es necesario para poder renacer y, de esta forma, ser más felices. Esto, a la larga, marcará la diferencia.

 

La integración como camino de crecimiento personal

 

Una vez que hayas aceptado que tienes una parte que no te gusta, te toca integrarla. Esto implica aceptar estos sentimientos y, sobre todo, saber si tienen una base real. La idea es que, cuando estés mal, sepas separar el trigo de la paja.

 

Es posible que tengas motivos para estar enfadado con alguien, por ejemplo. La idea principal, sin embargo, es que puedas ver cuánto hay de real con esa persona y cuánto de acumulación de sentimientos pasados. Esta es la manera de integrar y poder equilibrarte.

 

A la larga, lo cierto es que será mucho más fácil ser asertivo y tomar decisiones inteligentes. En consecuencia, la integración es fundamental para ser feliz.

 

Conclusión

 

La parte oscura es para muchos un espectro porque se ven incapaces de gestionarla. Sin embargo, es bueno que lo tengas en cuenta para tener una existencia más completa y fluida. ¿Sientes que tienes dificultades para expresarte bien? Tienes una forma de hacerlo hoy. En Emocodificación te podemos echar una mano para que aprendas habilidades para desarrollar mejor tu vida personal y tus relaciones.

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