Equivocarse es humano, y pedir perdón también lo es. El problema está en que, en ocasiones, no sabemos cómo hacerlo. Aquí te ayudamos y te proporcionamos algunos consejos para que el proceso te resulte más sencillo.

 

Las distintas técnicas para pedir perdón

 

Cuando nos planteamos pedir perdón, puede ser por varios motivos. En primer lugar, simplemente porque la otra persona se ha enfadado y no queremos (o no nos conviene) que lo siga estando. Otra posibilidad es que tengamos consciencia de que hemos hecho algo mal y lo queramos remendar. Finalmente, hay que hacer referencia a los malos entendidos.

 

Sea como fuere, hay una serie de aspectos a tener en cuenta. Los más importantes son los siguientes:

 

1.      Piensa que solo tienes que ganar

 

Cuando nos tenemos que disculpar, es porque partimos de una situación desfavorable. Esto es independiente de que la otra persona tenga o no razón. Por lo tanto, y objetivamente, cuando deseamos una disculpa solo tenemos que ganar. Es importante que recuerdes esto porque te hará más fácil el trabajo. Nunca dejes que el miedo te paralice, aunque pueda ser un elemento que dificulte tus decisiones.

 

2.      Actúa desde la empatía verdadera

 

Actuar desde la empatía es una de las condiciones fundamentales que se tienen que dar. Ponte en los zapatos de la otra persona para entender qué es lo que ha sucedido. Muchas veces, este factor es transformador y permite iniciar una interacción auténtica. Aunque pueda parecer una exageración, incluso podría mejorar tu relación. Este simple gesto facilitará, y mucho, las cosas. Al final, se trata de poner en orden una situación.

 

3.      Sé lo más natural que puedas

 

Es imprescindible que seas lo más natural que puedas, y esto implica, por ejemplo, no caer en la falsedad. Si vas a pedir disculpas, que no parezca que lo hagas solo para evitar represalias. Esto se nota y, a la larga, no te va a compensar, creeme. Si hay algo que no gusta a alguien que se siente ofendido y que no tiene otros intereses contigo es ver que le pides disculpas de forma impostada.

 

4.      Asume la autocrítica

 

Es posible que la otra persona desee que asumas una cierta autocrítica. Ante esto, lo primero que hay que decir es que esto no se puede convertir en ningún momento en un juego de poder. Por otra parte, y si es necesario, puedes preguntar directamente a la otra persona qué es lo que siente. Si eres sincero y lo nota, lo más probable es que quiera explicarte su parecer.

 

Conclusión

 

Es verdad que pedir perdón implica un riesgo porque siempre nos exponemos a una negativa. En cualquier caso, la mayoría de las veces no será así y sentiremos que hemos hecho todo lo que estaba de nuestra mano. Aunque la relación se pierda, el dolor se sobrellevará de otra forma y será más fácil recuperarse.

 

¿Estás interesado en mejorar tus relaciones con los demás? ¿Crees que puedes aprender a mejorar tu asertividad? En Emocodificación te queremos ayudar a restañar viejas heridas.

Dejar un mensaje

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Do NOT follow this link or you will be banned from the site!