El ciclo de la vida está muy bien definido, y cada una de sus etapas aportan al ser humano los conocimientos y experiencias que le fortalecen día a día, para su transitar por la vida.

Una de las etapas de la vida del ser humano está fuertemente influenciado por la Educación, que lamentablemente está basada en un proceso de inculcaciones limitativas del ser humano lo que da a lo largo de su vida, la incapacidad de encontrar su sentido de vida, y que en la mayoría de las veces lo sumerge en dudas existenciales.

De este último proceso sin lugar a duda no hay persona que se salve, lo que nos lleva a la inconformidad, ruptura y colapso, lo que en muchas culturas se conoce como el proceso de tocar fondo, momentos que nos llevan obligadamente a reconstruirnos para poder continuar.

Pero dada la naturaleza del ser, esta oportunidad de reconstruirnos nos permite reconocer nuestra fortaleza nata como lo es la intuición y una vez que la reconocemos damos inicio a una nueva oportunidad de formarnos, pero ahora con la ayuda o la lámpara de la intuición como guía, de un nuevo proceso.

Por experiencia propia en Emocodificación somos conocedores de estos procesos y los tenemos muy presentes, con el único fin de tener estas experiencias como motor de vida y reconociendo día a día que todo siempre puede retomar un mejor camino, partiendo desde la intención, el amor y la comprensión hacia nosotros mismos y a nuestros semejantes.

En Emocodificación, reconocemos como guía la intuición, damos paso al conocimiento y crecimiento, procurando que nos distinga:

El agradecimiento, el amor y el respeto a la madre tierra y al universo; la búsqueda constante para nuestro crecimiento y mejora continua; el desarrollo de herramientas que den aportes para crear un mundo mejor y dejar una huella en nuestro tránsito en esta vida.

Y por último sabemos que enseñar, acompañar  y transformar es nuestra responsabilidad, compartir nuestros conocimientos es una manera de aportar a quienes cruzan el proceso de reconstruir sus vidas.