La Navidad tiene un punto pagano que está heredado de las Saturnales. Esta celebración romana, que estaba asociada al desenfreno, fue canalizada por el catolicismo. Ahora bien, en Navidad siempre han convivido recogimiento y obsequios con un sentido similar al que tenían entonces. En este artículo te explicamos con más detalle cuál es el objeto de los regalos de Navidad. Además, te diremos cómo han evolucionado y la manera de darles sentido hoy.

Por qué se hacen regalos de Navidad

En las Saturnales era habitual que se hiciese un intercambio de regalos. El objeto de ello, dentro de un contexto de celebración y banquetes, es que se recibiese el nuevo año. Los adultos regalaban velas de cera y a los niños se les regalaban figuras de terracota. Hemos de recordar que las Saturnales se celebraban con motivo del solsticio de invierno y mezclaban elementos de la actual Navidad y el Carnaval.

Tomando esta base, se han añadido otros elementos. San Nicolás creó la tradición de los calcetines en Nochebuena y, a partir de ahí, se evolucionó al actual Papá Nöel. También conviene decir que hay variaciones nacionales, como el caso de España y sus Reyes Magos. Lo que sí podemos decir es que los regalos a los más pequeños de la casa se han especializado. Aunque todos pueden recibir regalos, con los niños se tiene una atención especial. Este es el día en el que vienen figuras arquetípicas con matices en función del territorio.

Si bien los arquetipos han evolucionado, lo que sí podemos decir es que la costumbre de los regalos es antiquísima. Por lo tanto, no creemos que vaya a desaparecer sino que, por el contrario, va a seguir.

Qué sentido podemos dar hoy a los regalos de Navidad

Aunque los tiempos han cambiado, los regalos navideños siguen siendo una forma de demostrar afecto a un ser querido. Hoy pueden ser juguetes, caramelos, ropa o artículos tecnológicos. En cualquier caso, lo importante no es si son más o menos caros, sino el sentido que tienen. Por esa razón, en los últimos años han aparecido nuevas opciones para disfrutar en tu día a día.

Nuestro consejo es que les des el valor que merecen, preparando el envoltorio y dándoles importancia. Muchas veces, la cuestión no está en tener mucho dinero, sino en que se transmita la importancia.  No en vano, en estos casos la pericia o el buen hacer también se tendrán en cuenta.

Podemos decir, pues, que el sentido de los regalos de Navidad dependerá del enfoque que le dé cada persona. Puedes convertir tu presente en algo especial o en un ritual sin ninguna emoción detrás.

Conclusión

Si quieres aprovechar lo mejor de la Navidad, te animamos a que le des sentido a estos pequeños detalles. No se trata de consumir sin sentido, pero sí de valorar las cosas como merecen. En Emocodificación y Sanación Genética te podemos ayudar si necesitas sanar viejas heridas. Contacta con nosotros y te daremos más detalles de todas las opciones a tu alcance.

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